En 1934, nuestro motor central marcó un nuevo estándar para autos de carreras.
Años después, fuimos los primeros en utilizar un chasis de aluminio.
A finales de los 70, la tracción quattro® marcó una nueva era en el automovilismo deportivo.
En 2001, nuestra tecnología FSI resultó invencible en las 24 horas de Le Mans.
Durante 70 años nos hemos preparado para este momento.